Mostrando entradas con la etiqueta Pompadour. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pompadour. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de julio de 2008

Bocanadas

Bocanadas de humo sagrado que se elevan hacia la divinidad creada a través del Otis por un quito piso que busca perder su virginidad. En ocasiones lo más simple resulta ser lo más misterioso. La princesa de los encantos pierde el sentido y cree que la solución está en el sueño de las 37 pastillas. El idiota bulto humano, a pesar de su cronología de cuatro décadas a cuestas, sigue hablando como un niño y se comporta peor que un adulto. Todo es a veces tan claro, sólo se requiere la referencia rogada, o robada (según sea el caso) para que todo encaje en la lógica común y el poeta sea desenvestido y su mente engrose las filas de las masas no reveladas. Tan canalla es ese ladrón como el que por anónima fama y mucho dinero exhibe los secretos de los magos por televisión o el profesor que enseña estrictamente la historia oficial. Pronto me iré y, como la Pompadour, en ese momento empezará a parecer como si nunca hubiese sido. El clímax pasó en el segundo renglón, el resto no es relleno, simplemente son piezas que le dan más curvatura a este círculo cuya estructura aceptada será difícil de encontrar sin la llave que sólo inconsciente podría proporcionar. Para entonces el humo no será divino y se perderá en el aire antes de alcanzar el sexto piso o el séptimo cielo.