En el mismo mundo en donde se suelen buscar salvaciones, la mayoría duda poseer un alma. Las princesas pasajeras ven pasar a las víctimas de la época, negando rotundamente ser parte de ellas. Se persiguen muchas cosas inútiles, al mismo tiempo que se es cobarde para buscar el valor. De rodillas ante el latón, la luna es ignorada y a ti te recomendaría que fueras ya cambiando tu disfraz, antes de que llegue la media noche, antes de que el día sea entero. El tiempo ya no avanza, muere, y muchos han olvidado el por qué vivir. El último profeta se tiró a las vías del tren ayer, y su boleto no cubría el retorno. Ahora estamos solos y nos duele ver que sea así, porque ya no hay nada que decir; poco podremos hacer antes de la media noche, antes de que el día sea entierro.