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martes, 25 de junio de 2024

Sentido (me pesa)

 De nada sirve la banda adherida al jarrón vacío que es ahora mi corazón, agrietado tras caer por las escaleras de la vanidad engañada

Es como las palabras de alivio en la medianoche del moribundo que fue rey, y que ahora no es más que un mendigo

¿Qué te digo?

Las cosas no salieron como lo esperaba la cabeza con cuello de resorte que salta de la caja colorida de Jack

Queda un plano cinematográfico extenso, amplio y aburrido, de 277 minutos, como en película de Sofia Coppola, tras media hora en que no ha sucedido nada (de nada, gracias)

El arte es tan relativo como el tiempo y el amor; mi arte no te llenó y tu tiempo fue para mí algo perdido que no merece ser buscado

Las expectativas eran más altas que los árboles que sirven de observatorio a las jirafas o las líneas donde cuelgan las enaguas de Gea mientras ella pare de pie

El trueno de la tormenta en el desierto que asusta tanto al más pintado como al menos colorido fue el argumento perfecto para no quedarte conmigo

Ahora no hay camino de regreso a casa, pero honestamente ¿quién rayos quiere volver a Cumbres Borrascosas?

Mejor seguir el camino hasta llegar al reino del monarca de la montaña, con odaliscas y fuentes de leche y miel, o quizás hasta el mundo de azufre donde Dante camina campante con Johnny Walker (¡que yo no soy tu padre Luke!)

Para el caso creo que todo será lo mismo y que todo seguirá careciendo de sentido.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Las 3

Todo fue gradual como una buena novela, como un aprecio bien cimentado, como el cambio de los colores del cielo al amanecer o al ocaso. El asunto inició en el momento preciso en que se abrió la puerta de mi habitación a las 3 de una madrugada, ahora algo lejana, que resultó ser la primera de muchas.

Las tres de la madrugada, esa hora fresca o fría en la que mucha gente tiende a morir y a veces gusta aparecer después de muerta, para desaparecer cuando canta el gallo.

Yo vivo solo. Desde hace décadas nadie tiene llaves, ni acceso, al interior de mi vivienda, por lo que nada ni nadie pudo abrir esa puerta, es decir, ni el viento, ni una persona cercana, ni un animal. Vivo literalmente solo. La puerta simplemente se abrió. Yo desperté de inmediato, pues mi sueño siempre ha sido frágil como un cristal.

Me levanté a revisar la cerradura de la puerta, esta funcionaba sin ningún problema; revisé las ventanas y comprobé que no había nada ni nadie que pudiera haber abierto esa puerta. La cerré de nuevo, cuidadosamente, asegurándome de que quedara bien cerrada. Regresé a la cama y reanudé mi sueño, verificando que nunca es posible retomar un sueño en el punto que se interrumpió.

La siguiente noche, a la misma hora maldita, de muerte y ánimas, me desperté al percibir un aroma extraño. Era un  perfume floral, suave y dulce, que no me pareció familiar en absoluto, y no rememoré a ninguna persona que oliera así. Desperté un poco alarmado porque ese aroma  significaba que había alguien más en mi habitación. Me levanté para encender la luz. Y no había nada extraño, ninguna presencia visible, nada fuera de lugar. La puerta estaba bien cerrada. El perfume fue desapareciendo conforme yo fui despertando más. Regresé a la cama y comprobé de nuevo que es imposible retomar un sueño en el punto que lo dejamos al despertar.

Cosas similares me sucedieron desde entonces, noche tras noche a lo largo de muchas lunas y cielos nublados, siempre en mi habitación, siempre a la misma hora, siempre un acontecimiento diferente que me despertaba y que hacía que yo me levantara. En esas muchas noches jamás vi nada, jamás un cartero en bicicleta a los pies de mi cama, tampoco aves raras, aunque sí escuché en una ocasión un grito que sonaba a graznido; en otra ocasión fui despertado por un fuerte aleteo sobre mi cama.

Esta mañana, encontré en un cajón una libreta vieja que por años me sirvió de directorio y agenda. En ella están anotados nombres, direcciones y números telefónicos de todas las personas conocidas mías con las que tuve algún tipo de relación cotidiana. De súbito descubrí que esa libreta es realmente un Libro de los Muertos, pues toda la gente allí anotada ha fallecido. Comprendí que yo he vivido demasiado. A la noche me fui a la cama con esa idea, que me acompañó toda la jornada.

Caí en un sueño profundo sin trabajo alguno, hasta que me despertó la sensación de un frío intenso, como el aliento de una caverna tan oscura como el interior de un cañón. Miré el reloj, eran las 3 de la madrugada (si hubiera sido otra hora me hubiese sorprendido, pero ya me lo esperaba). Y como si fuera cualquier cosa, supe que esta sería mi última despertada.

Me levanté, encendí la luz, tomé mi bolígrafo y libreta de escritos, y escribí todo esto. Las 3 de la madrugada es la hora en que muere mucha gente, ahora lo sé de primera mano.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Extravío

El Paraíso se perdió como la cabaña de un Tío Mango o el Teatro Roxy. La inocencia se pierde como se extravían la virginidad y algunas calcetas: con o sin explicación aparente.

Hay padres y madres de quienes ya no se sabe más, progenitores que salen por cigarrillos y no regresan a casa ni siquiera para fumar su compra.

Las buenas intenciones son de las cosas que se pierden con mayor rapidez, igual que las palabras zalameras de quien ruega, tan pronto obtiene lo que solicita.

Se pierden memorias e imágenes. Todo aquello que grabaste para la posteridad, con dispositivos que la tecnología supera, se borra en el olvido total.

Hay jóvenes, niños y niñas, cuyas existencias se desvanecen sin explicación en sistemas totalitarios, regímenes criminales o democracias de lobos con piel de oveja. Jamás los volvemos a ver.

La vida nunca pierde su sentido, simplemente porque jamás lo ha tenido; pero tu nombre y el mío sí que se perderán en el infinito.

Se pierden apuestas, leyes y reglas. No importa que algo te importe mucho, al parecer todo regresa a un inicio, que a su vez es final de algo.

Somos parte de una serpiente universal, o multiversal, que se alimenta de su propia cola, representación casi perfecta del extravío total.

Como ya te dije, todo vuelve a iniciar, quizás de una manera distinta, quizás igual. Todo es confusión, y el orden es sólo un ideal.

Nos perdemos, con constancia pasmosa, de nuevo en un "para siempre", que a su vez se extravía eternamente.

Fuimos polvo, y seremos polvo, partículas de algo que fue, pero como si no hubiese existido. Por eso carpe diem y que siga el olvido.

viernes, 11 de octubre de 2019

Muerte

Hasta el más valiente le tiene miedo a la muerte; y quien diga lo contrario miente, con o sin sus dientes.
Es porque morir significa entrar a lo más desconocido, quizá a la nada. Es ir al lugar del que solo tenemos propaganda hecha en casa que en el fondo sospechamos mentirosa.
No importa lo que digan las religiones, nadie que "se haya ido" ha regresado para contar la experiencia, que nos cuente lo que hay "del otro lado" (es más, aún se espera el regreso del mesías cristiano ¿no?).
Supongo que en el momento previo al de estirar la pata de colgar los tenis, de entregar el equipo debe perderse la fe por completo, igual se recupera pronto antes de los estertores previos al frío definitivo, pero de menos seguro debe haber un momento de terror, de duda absoluta. ¿Y qué tal que recuperar la fe no represente ningún alivio?
El mártir vocacional y el suicida con convicción, por más que tengan su esperanza puesta en el más allá o quieran liberarse de la decepción absoluta en el más acá, seguro tiemblan en el instante cuando la muerte se les acerca.
El Día de Muertos no es una burla, es la risa nerviosa de un pueblo (celebración que comenzó por recordar a los que "se nos adelantaron" y terminó siendo un intento de homenaje a lo macabro para presumir que se es muy valiente ante la muerte), un pueblo que quiere creer que muerto seguirá viviendo.
De los que santifican a la muerte, mejor ni hablo. Pocas cosas me resultan tan absurdas como la pagana adoración al vacío que se le implora protección.
Igual pienso mucho en que un día moriré, pero por más que me haga la idea de que eso nos pasa a todos, de que es mejor morirse que seguirse muriendo, no dudo que temblaré como gelatina cobarde en el instante previo al último suspiro.
Así es la vida, puede que así sea el paso hacia la muerte.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=0D_e6pJiwqo]

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Fácil y difícil

Es fácil decir promesas, lo difícil es cumplirlas; es bien sencillo decir ‘para siempre’ y ‘nunca’, tan sencillo como decir cosas bonitas cuando ardes con pasión, a menos que seas Juana de Arco. Lo difícil es seguir siendo tú y mantener vivos tus sueños. Es fácil hacer amigos, lo difícil es conservarlos; es sencillo ver una estrella, pero imposible alcanzarla, pues no es más que el eco luminoso de algo que fue un sol, ahora muerto, desaparecido mucho antes de que se inventaran las mentiras. Es fácil amar y odiar, esos no son más que sentimientos hermanados que seguido experimentamos. Es bien sencillo juzgar y condenar, así como es difícil soportar ser juzgados. Es fácil sentirse casi perfecto, lo difícil viene cuando redescubres los colores de la realidad. Es fácil creer en Dios, lo arduo es tratar de conocerlo; es muy duro aceptar que una divinidad no es de uso personal. Es bien fácil embriagarse con la ceguera de la fe, lo difícil es soportar su resaca. Fácil es decir que eres fuerte, complicado es tener que demostrarlo; igual cuando presumes ser inteligente, es difícil no quedar ante todos como tarado. Puede ser fácil convencer a los demás de que eres un líder, un ser superior, pues las masas suelen tener mucho apetito de quimeras y utopías; lo difícil es descubrirte mortal y sentir cerca tu último día.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Curiosidades

Es curioso que las canciones más tristes y trágicas son las que más gustan a la gente. Curioso resulta olvidar las felicidades que nos han pasado recientemente, o bien magnificarlas conforme pasa el tiempo. A la tristeza le pasa lo contrario, pues siempre en el presente es inmensa y se va haciendo pequeña conforme transcurren los años. Curioso es el pensamiento acerca de la belleza física, que cuando se tiene se le considera eterna, siendo tan efímera, y cuando se pierde es cuando se le empieza a valorar. Lo mismo le pasa a la juventud. Extraño es que si un grupo de personas lucha por un fin común, si esa lucha dura demasiado el grupo se dividirá, aunque cada fracción siga pugnando por la causa original. Curioso es que se le llame sentido común a esa lógica básica que es tan infrecuente en la gente. Extraño es que muchas personas piensen que el día de su boda es el día más feliz de su vida, siendo que lejos de ser una meta, es apenas el principio de algo. Si los que piensan que la boda es el día más feliz de su vida fueran coherentes consigo mismos, entonces se suicidarían al terminar la luna de miel. Es raro que a pesar de ser todos tan iguales, nos sigamos empeñando en creer que somos totalmente distintos, que siendo tan distintos nos empecinemos en declararnos iguales, y que las mayores penas no son las de los demás sino las que a nosotros aquejan. Es curioso que aun sabiéndonos tan imperfectos creamos que Dios es perfecto, o que tengamos el descaro de decir que nos hizo a su imagen y semejanza. Es extraño que entre más viejos somos, más apego le encontramos a la vida. Es raro que quien se autoproclama sabio resulte en realidad ser un gran idiota. Es raro que se me ocurra todo esto de la nada y que seguramente lo olvidaré mañana.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Oportunidad

Una oportunidad para la demostración, prometo no negarte aunque el gallo insista en cantar. Te necesito conmigo, necesito la fe. No habrá más sorpresas, todo será nuevo, aun dentro de los encierros. No importa cuántas beses te bese, no será suficiente, necesito desterrar la soledad. En la antesala de lo eterno sigo esperando por ti, para brindarte algo absoluto donde abunda lo relativo. Responde como quieras, con un gesto o con palabras, ahora satisfecho quedaría hasta con un leve suspiro. Entre “lo siento” y “adiós”, está el momento más difícil. Entre “te quiero” y “mi amor” se ubica lo que todos dicen. Entre “te espero” y “te ayudo” encontramos lo que menos se cumple. Entre “mucho gusto” y “encantado” verás lo que por educación se escupe. Necesito tu certeza, el alivio de tus miradas. El camino de la mujer es como un rastro en el agua, es preciso que seas la solución a los males que has creado en mí. Necesito tu certeza en este fango de dudas, requiero de tu apoyo para seguir avanzando. No me importa dejar mi corazón en tus manos, mientras creas en mí y no sientas que es en vano. Entre el cielo y el infierno encontramos nuestros cuerpos. Entre el amor y la lujuria danzan los deseos. Entre lo genial y la locura hay el grosor de un cabello. Entre la bondad y la virtud está lo que el mundo más desprecia.

martes, 15 de septiembre de 2009

Hoy

Cada día me sorprende, no por lo novedoso sino porque sigo aquí. Lo soporto con resignación bíblica. Ya soy demasiado viejo como para creer en esperanzas e ilusiones, para tratar de cambiar el mundo, imposible de ser cambiado, agonizante sin remedio. Estoy aquí pagando facturas de mis antepasados, y sin poder liquidarlas para los que me siguen. Pero soy demasiado joven como para aceptar la derrota, para declarar el fracaso total ante las circunstancias, aunque no pueda hacer mucho. Mi felicidad es muy pasajera y hasta me temo que artificial, eso me disgusta. Quisiera creer en algo, en un algo que no terminara traicionándome o que no acabara antes de que los hielos se terminen de derretir. Pido demasiado, pero lo necesito. No me puedo rendir, eso sería traicionar al futuro, pero ya no sé cómo luchar y ya no estoy seguro de contra qué luchar. Busco respuestas en el pasado, pero voltear hacia atrás está perjudicándome el cuello. Quiero dejar de quejarme, pero no puedo. Ahora todo plástico y neón. Ya ni conviene soñar. Quiero la ruta de la libertad. Soy un desconocido para mí y tú, tú sólo eres alguien más.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Como Van Gogh

Igual que el viajero que se queda mirando cómo se va el último tren, que perdió por quedarse a admirar el ocaso. Igual que la novia en el altar, abandonada porque con ella jugaron, aquel viejo juego que tantas veces ella jugó. Me quedo yo tratando de descifrar mi destino en las aguas del río, sin hilo, sintiéndome como se sentía Van Gogh. Suspirando en la almohada como la viuda que nunca tuvo pareja. Soñando como la virgen cuyos blanco ropajes el tiempo percudió. Viendo que mis zapatos están ya muy desgastados como para seguir andando. Me quedo sentado sintiéndome como se sintió Van Gogh. Pero aunque no tenga colores de furia, y aún conserve mis dos orejas, escucho muy bien tus palabras y sigo admirado de tu belleza. Quizás haya una bala por allí que lleva marcado mi nombre, pero dudo mucho que ella sea disparada por mí. Como el náufrago que se cansó de arrojar mensajes al mar. Como el autor de la ferviente carta que nunca se entregó. Guardando en mí todo aquello que quise entregarte, me veo obligado a renunciar, sintiéndome como se sintió Van Gogh. El cielo de zafiros estaba mucho más allá de mi alcance. El signo de Caín brilla en mi frente aún cuando no me pega el sol. Es muy probable que me toque caminar por este sendero, sintiéndome tal y como se sintió Van Gogh.

domingo, 12 de julio de 2009

Paradojas y verdades relativas

En la extraña prisa que oprime las entrañas de las mayorías se alcanza a percibir la distorsionada podredumbre de quien se toma su tiempo para todo. Miles de opciones que se resumen en una sola es lo único que veo por aquí, dudo que sea lo correcto, aunque todos me digan que está bien. El imbécil que se cree rey sin dejar de ser una insignificante sombra de unos cuantos números. El dinero no lo es todo, pero no puedes hacer mucho sin él, y esa es una condena constante en este mundo. Érase una vez un extraño pollo con complejo de pavo, que terminó siendo el plato fuerte de una poco opulenta cena de Navidad. Extraño pollo sin duda, pues se negaba a cacaraquear. Puedes comprar 507 cursos de superación personal para aprender a ser lo que debes ser o puedes encontrar tú mismo lo que está en el fondo de tu abismo. Después de todo ¿a quién le importa en realidad? Tarde o temprano todos tenemos que morir, entonces de qué nos preocupamos. La res destazada jamás quiso morir de forma tan aparatosa, pero al final ella fue la única que no se enteró de su final. No odio el dinero, sólo me molesta la manera en que lo consigo. Hay que tener cuidado de no llamar hermano a nadie, un franciscano me dijo alguna vez que las palabras son efímeras y que la mayoría de las veces se usan para disfrazar acciones. El sol se pudre día a día, mientras tu vida se diluye en trabajos que apestan a ambiciones frustradas y a explotación sin sentido. ¿Por qué debemos pagar por lo que no queremos y por los pecados ajenos? Ningún gurú tiene la respuesta. Hay bufones cuya idiotez los convierte en menos de lo que eran. La moneda está en el aire y tus frases viajan con ella. No hay ninguna razón cuando se persiguen utopías, el tren va demasiado aprisa como para poder saltar de él. Cobarde, dicen, es el que se suicida, aunque creo que se requiere mucho valor para hacerlo. El mundo está tapizado de paradojas. Muchas religiones de dónde escoger y muchas marcas de mermelada de fresa. Las revoluciones siempre terminan siendo tres veces peor que lo que derrocaron. Sí, paradojas y verdades relativas, extraña supercarretera a la perdición. Todos seremos juzgados por lo que escribimos, lo siento, ahora no puedo escribir otra cosa, sólo espero que la sentencia no sea tan severa.

viernes, 3 de julio de 2009

Conceptos sobre la vida

“La vida empieza cada día”, me dijo un viejo de 80 y pico de años, los cuales sin embargo le picaban como si estuviera dentro de un saco donde se celebrase la convención internacional de circos de pulgas, “lástima que eso suele descubrirse a estas alturas”. Es curioso que haya tantos escritos sobre la vida y ninguno de ellos proporcione LA definición exacta que nos sirva a todos. La fórmula universal dada en dos tablas grabadas por algún ser divino. Ni siquiera me estoy metiendo a hablar sobre la pérdida de tiempo que representan los libros que pretenden decirnos cómo vivir la vida. Superación personal que se venden en tirajes de miles. Lo que es muy probable es que cada quien hablará de cómo le fue o cómo quiere que le vaya en la existencia, no hay gran ciencia; no nos hablarán de lo que es en sí misma la vida. “Mi corazón”, dice el enamorado desdichado, “mis latidos eran ella, y ella se llevó todo, como quien se lleva las flores de una mesa de restaurante durante la noche”. El enamorado marcando el paso ya sin ritmo de sus latidos. Eso era la vida… pero para él. “Vivir es amar a los demás”, es la frase de la mujer servicial que llama amor al intercambio de ciertas satisfacciones fisiológicas por dinero. Y cuando me lo dijo noté cierta ironía en su voz. “Vivir es llenar como sea ese espacio, a veces es largo y otras corto, que existe entre el nacimiento y la muerte”, dijo el pesimista realista en su mínima razón maximizada. “Esto no es vida”, dijo aquel que una mañana se descubrió haciendo un trabajo que no le agradaba, viviendo con una esposa que no quería y enfermando por unos hijos que le preocupaban Y sin embargo respiraba. Puede que para alguien la vida sea el arrancar puntualmente hojas al calendario, para otro sea el cumplimiento de las labores para cobrar el salario periódico. Unos creen que es tener hijos y ayudarlos a crecer. Otros consideran que la vida no vale sin la admiración de los demás. Quizás sea la sala de espera para poder ser admitidos en la siguiente sala de espera. Un escritor* dijo que la vida es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten. Yo por darme aires de grandeza, que se desinflarían como los globos a la mañana, diría que la vida es una tragicomedia, pero la verdad yo tampoco sé qué es la vida.

*Horace Walpol.

viernes, 19 de junio de 2009

Volver a soñar

La noche susurra secretos que a nadie interesan y que todos comparten. Es insensato arrojar piedras en la lluvia pétrea que cae sobre el desfile de culpables en el que todos participamos. Ahora nadie carga cruces porque las cruces se desgastaron en la historia, cada quien reza a su dios personal. Esquivar impuestos, adquirir lo más que se pueda, necesitar lo que por naturaleza no es necesario y llorar sólo en las películas. Autoproclamarse dueños de la razón y por la razón sentirse superiores a los animales; cometer actos bestiales que ninguna otra especie haría, actos que a su vez carecen de razón. Persiguiendo sombras, atesorando polvo, creando recuerdos que en el fondo sabemos que tarde o temprano vamos a olvidar. Se oyen lamentos de ilusiones perdidas y aún así todos optamos por volver a soñar.

lunes, 15 de junio de 2009

Bocetos

En la calle una anciana discute sola en voz alta a las 8 de la mañana, afuera de una tienda departamental que abrirá sus puertas hasta las 11. Los que se dirigen a sus trabajos la ignoran como si la escandalosa vieja fuera parte del acostumbrado decorado. Ella es sólo un boceto para mí. Cerca de allí alguien permanece encerrado en una oficina, y como la anciana, discute solo, pero en silencio, se pregunta qué le deparará el futuro, pues su vida no ha sido lo que él esperaba. La anciana en su locura es más cuerda que el oficinista desesperado. Ella aceptó su situación hace muchísimo tiempo y ahora sólo flota en la vida. Comentándose a sí misma sus recuerdos fabricados y sin pensar en el día de mañana, ni en un mejor porvenir. Ambos son sólo un boceto para mí. La joven mediocre consiguió un trabajo en la lavandería, donde pasa 10 horas diarias ante un televisor a todo volumen, que todos los días muestra lo mismo, pero con distintas imágenes. Ella también es sólo un boceto. La tienda abre sus puertas, la anciana sigue discutiendo y entra, el oficinista sigue frustrado y la joven mira TV. Yo entro a comprar comida. Yo soy sólo un boceto también.

jueves, 11 de junio de 2009

Libre albedrío

Si tu deseo es perderte en el intrincado laberinto del corazón, o adorar las palabras sagradas de un grueso libro, hágase entonces tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él haya decidido. Si quieres pasar la vida viviendo vidas ajenas en televisión, o ahogarte en ambiciones que harán que te preocupes más de capitales que de tus semejantes, hágase entonces tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él haya decidido. Si detrás de toda esta confusión de religiones logras descifrar la voluntad divina, entonces quizá sepas ya decirme quién fue primero: el huevo o la gallina. Si quieres estar toda la vida jodiendo a los que te rodean, o si prefieres someter tu persona para que todos te jodan. Si quieres sacrificar a tu hijo en nombre de la causa que te convence, o prefieres convencer para que el hijo inmolado sea el de otra persona, hágase entonces tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él haya decidido.

martes, 9 de junio de 2009

memoria

Diana Dados sentada en el nido supremo veía pasar lo que no hizo en su vida. Diana Dados tiene recuerdos artificiales y añoranzas reales. José Pluma escribe sin sentido, sólo para escapar algunos segundos. José Pluma puede estar escribiendo para que Diana Dados añore sus fantasías o para que crea vivir ilusiones ajenas. “Puedo morir en cualquier momento y entonces ¿cuál fue el sentido de mi existencia?”, se preguntó Diana ignorando que esa es una duda que en algún momento todos tenemos. Un cantante de tango decidió cambiar el tono de su música y empezó a interpretar música disco de los 70s. El velorio de Diana Dados fue igual a muchos otros, y 10 años después nadie la recordaba. Nadie recordó tampoco a José Pluma 10 años después de su muerte. La música disco de los 70s tuvo varios regresos, pero nadie recordó al cantante de tango. Y yo medio recuerdo tu nombre, pero olvidé por completo tus facciones.

jueves, 21 de mayo de 2009

Antes de la medianoche

En el mismo mundo en donde se suelen buscar salvaciones, la mayoría duda poseer un alma. Las princesas pasajeras ven pasar a las víctimas de la época, negando rotundamente ser parte de ellas. Se persiguen muchas cosas inútiles, al mismo tiempo que se es cobarde para buscar el valor. De rodillas ante el latón, la luna es ignorada y a ti te recomendaría que fueras ya cambiando tu disfraz, antes de que llegue la media noche, antes de que el día sea entero. El tiempo ya no avanza, muere, y muchos han olvidado el por qué vivir. El último profeta se tiró a las vías del tren ayer, y su boleto no cubría el retorno. Ahora estamos solos y nos duele ver que sea así, porque ya no hay nada que decir; poco podremos hacer antes de la media noche, antes de que el día sea entierro.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Revelaciones revueltas (adiós)

El ego inflado como un globo de Cantoya, aboyado en alguno de sus lados, que a pesar de ser pesado se despega del suelo, inflado a veces por palabras gratas de una bella puertorriqueña, y sin embargo el ego tan grande muchas veces es símbolo de inseguridad. Así es la vida, contradictoria hasta en sus contradicciones mismas. Muchos dicen misa, lamento si esperabas que hablara ahora de salchichas. Decimos muchas veces adiós porque no queremos realmente irnos. Me despido y dejo todo en claro, arreglando las confusiones para que no me caiga el telón como dicen que va a llegar el final: como monja en prisión. El que mucho se despide pocas ganas tiene de irse. Yo me quería ir mucho antes de empezarme a despedir, a ese lugar adonde todos vamos, pero ni juntos ni revueltos, para descansar de este valle de lágrimas y risas, lamento si esperabas que hablara aquí de salchichas. Embutidos en la existencia, como pasajeros del metro a la hora de salida, o de entrada, nos damos cuenta que por más que atesoremos no nos vamos a llevar nada. Nadie sale vivo de aquí. Yo intentaré llevar mi ego al vulcanizador porque vuelo, pero bien seguido me caigo, golpeándome feo, contra el suelo. Las cosas a veces se ponen color de hormiga, he visto hormigas tornasoladas y mujeres hermosas sonrojadas. Un ángel me saluda en mi camino a casa, me dice que aún no es momento y me dice hasta luego, en español. Mis pensamientos son demoníacos, porque en el fondo no me creo su santidad. Muchas veces las mujeres que aparentan dulzuras son las que gustan de decorar tu corazón con amargura, las decentes te dan las gracias, y gracias son las que las adornan. Espero que no esperaras que hablara de comida, mucho menos de salchichas. A veces siento que entre más incoherencias aparentes digo, revelo más de mí que cuando mi discurso puede ser seguido, fluido y dizque lógico, no lo hago a menudo, ¿o sí? Si me has leído mucho podrás entenderme, y mereces aplicar para santo en el Vaticano. Qué paciencia, soportar mi insolencia verbal. Job no se compara a quien atraviesa este pantano de palabras, quizás buscando diamantes, sólo espero que hayas pasado un buen momento. Yo sigo tratando de curar mi ego, que de tan enorme no me dejó admirar el paisaje. Fiel al vacío, me río, porque de lo contrario me pondría a llorar y la verdad ya me deshidraté. En mi impaciencia aprendí a ser paciente, en mi intolerancia terminé siendo indiferente. No me preguntes qué quise decir aquí, porque si me vuelves a ver lo más seguro es que lo haya olvidado. Un clavo saca a otro clavo, pero las personas no son de metal aunque se clavan muy profundamente. Siguiendo el ejemplo del quijote, al que no he leído ni creo leer, me embarco en proezas imposibles, en mundos increíbles, quizás para tener algo que decir o para presumir que yo también sufro. El faquir barrigón que come tristezas para despertar simpatías. Se oye incluso un violín de fondo, y mientras un gato se hace pasar por el alcalde de Nueva York yo espero que regrese la persona que sabe alimentar mi ego y que me ayuda a levantarme del suelo. Doy gracias a Dios por las bendiciones y le pido perdón por las quejas. Me quedaré lo que tenga que quedarme, aunque, como les sucede a todos, cada día está más cerca el final. Revelaciones revueltas.

martes, 24 de marzo de 2009

Soñando la vida

En la calle solitaria, sin nombre alguno, estaba la barbuda mujer de tres piernas que siempre quiso pilotear el Concorde. “No te hubiera reconocido sin la barba”, dijo al verla el piloto acrofóbico mientras le entregaba las llaves de su biplano bipolar, para empezar a charlar cálidamente. Por allí pasó la pequeña gitana morena, a quien le encantaba decir y hacer creer a cada persona su frase favorita: “nada es lo que aparenta”. He de confesarte que eso es cierto, hasta cierto punto. Por ejemplo, la mujer barbuda en realidad no tenía barba y tampoco tenía tres piernas, sino seis. “Debí dejar el tesoro por aquí, puedo sentirlo”, expresó el recaudador de impuestos que optó por esa profesión tras haber sido un pirata y un ladrón (no se quiso alejar mucho de la línea del negocio). El idiota existencialista, que había leído toda la enciclopedia de filosofía, estaba perdido en el laberinto de Creta, escuchando por centésima vez el Decamerón recitado por un decantado papa retirado y las Mil y una noches cantadas a ritmo de tango por Rushdie. Si descubres que la vida no es un juego, es como si chocaras contra un muro. La ruina te devora y no hay nada nuevo, sientes al fin la verdadera forma del mundo. Todos necesitamos apoyo, amor verdadero y cariño de hermanos, sólo que a veces nos desviamos a lugar que jamás quisimos y de allí no hay manera de salir ni de irnos. Lluvia salada y compañía de guitarras, vidas en vano, año tras año, todo por no ceder un poco, todo por no escuchar, ahora ya no podemos dar marcha atrás. La vida podría ser sólo un sueño, pero siempre habrá quien ansíe la vigilia, pude tratarte mal pero no quise ser tu dueño, aunque tampoco te vi sólo como amiga. Las cartas mienten a quien no se conoce, las personas ignoran al ser extraviado. El secreto de lo que deseas con el corazón, por nadie, por nadie te será revelado. Canciones tristes en troncos de palabras huecas, autocompasiones que no llevan a ningún lugar, besos y abrazos que se dan por no dejar. La vida puede no ser un juego, pero ya no importa, importa menos que sea un sueño. Lo hecho, hecho está, y no hay marcha atrás. La verdad será revelada sólo con el tiempo.

domingo, 22 de marzo de 2009

Ojalá que exista Dios

Ojalá Dios exista para que tantas plegarias no hayan sido en vano. Para que en realidad haya justicia y lo conozcan quienes falsamente lo predican. Ojalá Dios exista para que paguen cuentas las almas que tanto deben, para que tus esperanzas están fundadas en terreno sólido, para que esta vida sea más que una mala broma. Ojalá Dios exista para que vivan por siempre las canciones y las maravillas; para que se acaben todas las Iglesias y dejen de haber verdades a medias. Ojalá que Dios exista, pero que no sea un viejito de blancos cabellos y severa mirada, que su grandeza no sea imagen y semejanza de nuestra pequeñez. Que en verdad valore el amor y que no se alimente del sacrificio y dolor de sus hijos. Ojalá Dios exista para que en las catedrales haya algo de verdades y que no sean sólo monumentos a un gran fracaso. Que su poder sea tan verdadero como él, para que sepamos quienes son los lobos vestidos de ovejas. Ojalá Dios exista para que no haya purgatorio infierno ni cielo, y para que haya mucho más de lo que damos por cierto.

sábado, 21 de marzo de 2009

Solía

Solía ser una buena persona, sólo que tuvo que ir a la escuela. Solía estar lleno de inocencia, sólo que se puso a ver televisión. Terminó creyendo que el éxito tocaría a su puerta y le traería carretadas de billetes, sólo era cuestión de saber el tono con el que toca la suerte. Solía ser considerado con los demás, sólo que entró a trabajar en una gran empresa, donde las ganancias y el buen puesto son lo único que se debe conservar. Pero no hay día en que no se desgasten sus engranes, a las máquinas siempre habrá que cambiarles piezas, cuando te dicen que mejor te quedes en la calle, se te acaban los motivos para organizar fiestas. Solía soñar, pero la realidad le provocó insomnio perpetuo, ya no puede sonreír desde que descubrió la falacia de ese mundo perfecto. Solía tener ideas, sólo que el consumo le dejó la mente en blanco. Le prometieron un otoño dorado y un final feliz, pero no se lo garantizaron. La negra sigue bailando y presumiendo su sonrisa de marfil.