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miércoles, 19 de agosto de 2009

lo sabremos

El auto de neón que materializaba tus sueños lo dibujaste junto a una presidencia municipal sin ventanas, mientras en tu mente se proyectaban viejas escenas de Casablanca. Eso era tu vida, películas y sueños de neón. Príncipes sin rostro y rostros de padres potenciales, esos eran tus ideales que ninguna escalera al cielo podría alcanzar. Confundida entres las adúlteras sin amor, con abrigos de curiosidad, tuviste suerte de nacer aquí, eso te salvó de ser blanco de manos con piedras. No puedo decir si esto está bien o está mal, eso puede que lo descubramos ambos si es que existe el más allá. Sacan el palacio de la esperanza a la calle para que algún vagabundo sueñe con él. No hay de dónde agarrarse, ni de dónde sostenerse; si hasta Greta Garbo se desgarbó por la vejez ¿qué podemos esperar nosotros? El ruedo está vacío y ya no quedan toros, sólo bailarines de flamenco que te emulan, contorsionándose de acuerdo a las circunstancias circenses. La vela se apaga y la pluma se queda sin palabras. Es tiempo de que nuestro camino se bifurque sin que sepamos si nos volveremos a encontrar; eso lo sabemos los dos, como siempre en su momento.

sábado, 2 de agosto de 2008

Desacuerdos

Hay quien confunde el cariño con la terquedad, y hay quien cree que la terquedad es perseverancia; hay quienes confunden la perseverancia con la adicción y otros creen que la adicción es cariño. Hay quienes confunden la riqueza con el dinero, otros creen que el dinero es el éxito, hay quien confunde el éxito con el fracaso y quien cree que el fracaso es una riqueza. Hay quienes creen que el amor es el sexo, otros creen que el sexo es poder; hay quien confunde el poder con la sumisión y hay quien dice que la sumisión es amor. Hay quien cree que la seguridad es el aburrimiento, unos dicen que el aburrimiento es la rutina, unos piensan que la rutina es el orden y no falta quien dice que el orden es la felicidad. ¿Así cuándo nos vamos a poner de acuerdo?