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sábado, 28 de febrero de 2009

Existencia

Laberinto con paredes de espejo, atiborrado como el metro en hora pico. Despedidas de gente que insiste en volver. He visto mucho y a pesar de los cambios aparentes, todo es realmente igual. Cinco mueren mientras otros diez nacen, quinientos mienten mientras uno dice media verdad. Los viajeros cansados dejan empolvar sus maletas y los sedentarios en algún momento se disponen a viajar. La gente es la misma aquí y en China, sólo varían las complexiones y los colores. Las conductas y las ilusiones sólo cambian de apariencia, en tanto que el tiempo es circular. Ya olvidé quién dije que sería yo, tampoco recuerdo las personas que fui. He visto rostros lozanos ajarse con los años y también los he visto volver a nacer. Aunque nada cambie y me diga a mí mismo en momentos que todo es igual, descubro que todas son variaciones mágicas de una sola maravilla y sólo por eso vuelvo a respirar.

jueves, 22 de enero de 2009

Identidad

Enamoramientos unilaterales y monógamos. Ilusión, un truco nada por aquí, nada por allá, el espejismo en el desierto para el que se muere de sed, todo en un teatro vacío. Obra de sombras y música que en nada se asemeja a la de Tailandia. Demasiada Disneylandia, demasiado aislamiento de la realidad. Enamoramiento del avestruz que tiene la cabeza blanca de tanto conservarla bajo tierra. Y creí que eso es amor. Ideales inalcanzables que revolotean entre el Olimpo y las más melosas comedias de Hollywood. Werther se cortó las venas con las páginas de una novela rosa. El primer choque con la realidad fueron unos senos bien formados en una película y una revista guarra titulada “La noche de bodas”, vil pornografía de secundaria. En el lugar de donde vengo no hay suficientes escuelas y sólo hay como tres maestros… con vocación. Pasan los años y la pieza no encaja, pero el hombre es un ser social por naturaleza. Lo dicta la especie, lo lleva en la sangre. Sin embargo en las ciudades todos estamos aislados, parecemos náufragos desesperados por asirnos a algo que flote. Cualquier cosa. Creer que tus manos vacías tienen algo es un sueño, cuando no hay en ellas nada más que aire e ilusión. Luego te cantan la barca de oro y si estás lejos no falta quien llore por la canción Mixteca y extrañe los tamales dulces y salados. El mundo es grande, hay mucha gente, pero el que no encaja nomás no encajará, por más vueltas que dé, hasta que se entere que es como los demás, y entonces, si no se fija, pierde la identidad y empieza a brincar como los borregos, a ver salmones nadar en sentido contrario. Llega un momento en que no puedes ser más que tú mismo, no importa qué dirección hayas tomado, ya no hay marcha atrás. Fundido en vida con el todo o esperar a ser parte del todo hasta después de morir. El ángel que cayó más bajo se ríe desde su trono subterráneo, al menos él ya está acostumbrado. Dizque más vale ser rey en el infierno que uno más en el cielo.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Un martes 13

La reina del Blues se fue apagando con la noche, mientras que el poeta perdido ya no tuvo por quién escribir. Los héroes de antaño se fueron rindiendo, uno a uno, pavimentando con sus viejas corazas el desnivelado camino. “¿En dónde están los valores?”, preguntó el iluso dormido. “De seguro bien guardados en un banco”, fue lo que respondió el exportador cínico, mientras que alguien se lavaba las manos en la sombra. Nada parecía cobrar dimensiones nuevas, todos estaban bien pagados de sí, las letras cambiaban en las letras de cambio; todas las mentiras eran verdades y las verdades sólo eran falsedades. Lo que estaba arriba, bajó; lo que estaba debajo se hizo a un lado. La credibilidad se mezcló con la desesperanza, y el pelotón de Magdalenas lloraba ignorando una razón de peso. La elefantástica amistad de dos adolescentes huyó cuando se enfrentó a la primera adversidad de la mañana y el cobarde decidió hundirse en el alcohol. Los filósofos se fueron vendiendo poco a poco, ya sólo faltaba que el tiempo se dejara de contar, nadie podía detenerlo y a pesar de la incomodidad, nadie lo quería intentar. “El mundo es de quien sabe vanagloriarse efectivamente de sus bajezas (sin importar que éstas sean ficticias)”, decía la pinta en la gran muralla china (¿dónde más cabría un mensaje tan largo?). Un rayo cruzó el horizonte partiendo en dos el cielo, como si de un gran pastel azul se tratara o Moisés confundiendo el mar con el firmamento. Todos se asustaron de repente, pero al asegurarse que nada pasaba, se encogieron de hombros, nada sanforizados, y retomaron sus actividades habituales. Era martes, era 13, y el tiempo no dejó de contar.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hablar

Andar en el laberinto de la vida, intentando seguir por donde indican las señales que pusieron aquellos que presumen saber. No hay caminos colectivos, sólo puedes seguir el tuyo propio. La cruzada es interna y únicamente los ignorantes son los que presumen de no estar perdidos (pues ni eso saben). El mundo no está esperando lo que pueda decir yo, ni lo que puedas decir tú. Pero si te armas de valor quizá el mundo escuche. Nadie esperaba tampoco lo que el poeta laureado pudiera decir, pero después de que él muriera empezaron a ponerle atención. Van Gogh fue buen vendedor post mórtem. Si tienes algo que decir simplemente dilo, sin esperar de antemano reprobaciones ni aplausos. Críticas siempre las habrá y nadie es perfecto; pero es hasta cierto punto injusto tener oculta una lámpara brillante cuando en el mundo reina la oscuridad. No es correcto evitar ilusionarse para así no ser nunca desilusionado. Eso es como callar por temor a que no te comprendan. Es curioso cómo todos anhelamos la libertad, y cuando la tenemos no sabemos qué hacer con ella. Qué dicha deben sentir aquellos que logran controlar a esos dos caballos de los que habló Platón. Pero ya me estoy desviando demasiado. Quítale el freno a tus sueños y palabras, procura no perderte en rutas establecidas por otros. Confía en ti y usa las experiencias de los demás sólo para enriquecer tu camino, no para tratar de repetir los suyos. No hay garantías, igual no llegas a donde quieres ni consigues lo que anhelas, pero al menos te quedará la satisfacción de haberlo hecho a tu manera. Elvisinatrescamente. Es curioso que esto haya comenzado pensando en ti y termine sirviéndome más a mí.