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viernes, 15 de mayo de 2009

Sólo amigos

Puede que al olvidar la mente encuentre un alivio. Puede que sólo las aves nacieron para volar. Yo por más que vuelo sobre infinitos abismos, de mi pensamiento no te he podido borrar. Naufragando por siete mares furiosos, en espera del rescate anhelado, debo confesar que es curioso, que sin ti no llegue a ningún lado. ¿Qué caso tiene enterrar lo que está vivo? ¿Cómo puedo conformarme sólo con tu amistad? La verdad es dura y a veces duele, pero no hay peor pena que la de aquél que de todo se arrepiente.

jueves, 25 de septiembre de 2008

No me gusta enamorarme

No me gusta enamorarme porque el proceso de recuperación es lento y doloroso, porque no se garantiza que las cicatrices cierren del todo, porque no me va bien ni en el juego ni en el amor. No me gusta enamorarme porque es una apuesta que pierdo de antemano, no sé cómo me las arreglo para que todo me explote en las manos, puede que aunque no lo admita ya esté acostumbrado a mi soledad. No me gusta enamorarme porque es un ensueño del que tarde o temprano despierto, porque no soy buen oponente en ese tipo de encuentros, porque siempre se espera que yo sea otro, no me gusta porque en ello nunca he encontrado equilibrio. Es un laberinto en el que siempre me toca pelear con minotauros salidos de nichos sagrados, porque las migajas que dejo para mi regreso siempre se las tragan los pájaros o termino tragando migajas de otros. No me gusta enamorarme y, sin embargo, es una trampa en la que siempre caigo, no hay cera que me impida escuchar el canto de las sirenas, ni poste al que me pueda atar. No me gusta enamorarme, pero aunque sólo puede ser cuestión de tiempo para que me vuelva a equivocar, creo que me volvería a enamorar.