Mostrando entradas con la etiqueta volver a empezar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta volver a empezar. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de agosto de 2009

Cartita

Quisiera decir que ya no pienso en ti, pero te sigues apareciendo en mis sueños y te miro en cada tres de cuatro parpadeos en mi vigilia. Quisiera decirte que te he olvidado, pero justo contigo fue que me acordé cómo se recuerda. Se que los momentos a tu lado no fueron perdidos, y sin embargo me perdí de ti, extraviado y sin mapa con la brújula rota que dejó de apuntar a tu punto principal. Si pudiera retroceder el tiempo lo haría, hasta el momento en que de manera escalonada te conocí, aunque seguramente haría lo mismo que hice, pero tratando de hacerlo mejor. Lo que me pregunto es ¿por qué tuvo esto que acabar así? Los títulos finales de la película los siento antes de tiempo, apenas rugía el león y ya estaba terminando la función. No hay arrepentimientos ni rencor, sólo esta incómoda situación de que estás lejos de mí, en kilómetros y en sentimiento, si supieras cuánto lo siento. ¿Hicimos lo mejor que pudimos?, ¿nos aferramos a lo imposible? Extrañas jugadas que a veces nos hace el destino, con su humor más negro que el carbón, y en nuestro caso prometía ser diamante. ¡Lo que aún nos queda por ver! Cosas que quisiera y otras que, sin quererlas, sucederán. Caras nuevas, días soleados, y sin embargo sigo creyendo que la cara más hermosa es la tuya y que sin ti el sol no brilla ni siquiera como la luna. Quisiera muchas cosas, ya hasta le escribí a los Reyes, pero siempre lo primero en mi lista es pedir que podamos volver, sin la frente marchita y de ser posible antes de 20 años, que sí son algo.

sábado, 2 de agosto de 2008

Omega y alfa (alfa al cuadrado no es alfalfa)

Una vez perdido el respeto ya no debe quedar nada más que el recuerdo, y cualquier memoria debe pesar menos que el presente. Todo se acaba, debes saberlo, si no lo cuidas, por eso se fue de tu lado sin siquiera verte. La suerte es más caprichosa que tú, por eso hay que saber retirarse a tiempo. Tuviste la oportunidad en tus manos, pero el castillo de humo desapareció con el viento. No queda más que comenzar otra vez en otro escenario, pues vivir siempre en la desgracia es un mal voluntario.