Cada día me sorprende, no por lo novedoso sino porque sigo aquí. Lo soporto con resignación bíblica. Ya soy demasiado viejo como para creer en esperanzas e ilusiones, para tratar de cambiar el mundo, imposible de ser cambiado, agonizante sin remedio. Estoy aquí pagando facturas de mis antepasados, y sin poder liquidarlas para los que me siguen. Pero soy demasiado joven como para aceptar la derrota, para declarar el fracaso total ante las circunstancias, aunque no pueda hacer mucho. Mi felicidad es muy pasajera y hasta me temo que artificial, eso me disgusta. Quisiera creer en algo, en un algo que no terminara traicionándome o que no acabara antes de que los hielos se terminen de derretir. Pido demasiado, pero lo necesito. No me puedo rendir, eso sería traicionar al futuro, pero ya no sé cómo luchar y ya no estoy seguro de contra qué luchar. Busco respuestas en el pasado, pero voltear hacia atrás está perjudicándome el cuello. Quiero dejar de quejarme, pero no puedo. Ahora todo plástico y neón. Ya ni conviene soñar. Quiero la ruta de la libertad. Soy un desconocido para mí y tú, tú sólo eres alguien más.
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de septiembre de 2009
Hoy
Etiquetas:
a la mitad de la vida,
Breve divagación existencial,
futuro,
hoy,
pensamientos,
reflexión,
vida
martes, 11 de agosto de 2009
Cartita
Quisiera decir que ya no pienso en ti, pero te sigues apareciendo en mis sueños y te miro en cada tres de cuatro parpadeos en mi vigilia. Quisiera decirte que te he olvidado, pero justo contigo fue que me acordé cómo se recuerda. Se que los momentos a tu lado no fueron perdidos, y sin embargo me perdí de ti, extraviado y sin mapa con la brújula rota que dejó de apuntar a tu punto principal. Si pudiera retroceder el tiempo lo haría, hasta el momento en que de manera escalonada te conocí, aunque seguramente haría lo mismo que hice, pero tratando de hacerlo mejor. Lo que me pregunto es ¿por qué tuvo esto que acabar así? Los títulos finales de la película los siento antes de tiempo, apenas rugía el león y ya estaba terminando la función. No hay arrepentimientos ni rencor, sólo esta incómoda situación de que estás lejos de mí, en kilómetros y en sentimiento, si supieras cuánto lo siento. ¿Hicimos lo mejor que pudimos?, ¿nos aferramos a lo imposible? Extrañas jugadas que a veces nos hace el destino, con su humor más negro que el carbón, y en nuestro caso prometía ser diamante. ¡Lo que aún nos queda por ver! Cosas que quisiera y otras que, sin quererlas, sucederán. Caras nuevas, días soleados, y sin embargo sigo creyendo que la cara más hermosa es la tuya y que sin ti el sol no brilla ni siquiera como la luna. Quisiera muchas cosas, ya hasta le escribí a los Reyes, pero siempre lo primero en mi lista es pedir que podamos volver, sin la frente marchita y de ser posible antes de 20 años, que sí son algo.
Etiquetas:
añorar,
arrepentimiento,
cartita,
coincidencia,
esperanza,
extrañar,
final,
pensamiento,
reflexión,
terminar,
volver,
volver a empezar
domingo, 12 de julio de 2009
Paradojas y verdades relativas
En la extraña prisa que oprime las entrañas de las mayorías se alcanza a percibir la distorsionada podredumbre de quien se toma su tiempo para todo. Miles de opciones que se resumen en una sola es lo único que veo por aquí, dudo que sea lo correcto, aunque todos me digan que está bien. El imbécil que se cree rey sin dejar de ser una insignificante sombra de unos cuantos números. El dinero no lo es todo, pero no puedes hacer mucho sin él, y esa es una condena constante en este mundo. Érase una vez un extraño pollo con complejo de pavo, que terminó siendo el plato fuerte de una poco opulenta cena de Navidad. Extraño pollo sin duda, pues se negaba a cacaraquear. Puedes comprar 507 cursos de superación personal para aprender a ser lo que debes ser o puedes encontrar tú mismo lo que está en el fondo de tu abismo. Después de todo ¿a quién le importa en realidad? Tarde o temprano todos tenemos que morir, entonces de qué nos preocupamos. La res destazada jamás quiso morir de forma tan aparatosa, pero al final ella fue la única que no se enteró de su final. No odio el dinero, sólo me molesta la manera en que lo consigo. Hay que tener cuidado de no llamar hermano a nadie, un franciscano me dijo alguna vez que las palabras son efímeras y que la mayoría de las veces se usan para disfrazar acciones. El sol se pudre día a día, mientras tu vida se diluye en trabajos que apestan a ambiciones frustradas y a explotación sin sentido. ¿Por qué debemos pagar por lo que no queremos y por los pecados ajenos? Ningún gurú tiene la respuesta. Hay bufones cuya idiotez los convierte en menos de lo que eran. La moneda está en el aire y tus frases viajan con ella. No hay ninguna razón cuando se persiguen utopías, el tren va demasiado aprisa como para poder saltar de él. Cobarde, dicen, es el que se suicida, aunque creo que se requiere mucho valor para hacerlo. El mundo está tapizado de paradojas. Muchas religiones de dónde escoger y muchas marcas de mermelada de fresa. Las revoluciones siempre terminan siendo tres veces peor que lo que derrocaron. Sí, paradojas y verdades relativas, extraña supercarretera a la perdición. Todos seremos juzgados por lo que escribimos, lo siento, ahora no puedo escribir otra cosa, sólo espero que la sentencia no sea tan severa.
martes, 7 de julio de 2009
Tiempos modernos
Aparecen de nuevo palabras. Pudiera tratarse de otra carta destinada no ser entregada o bien otro intento de poema que termina en fracaso. Quizá sólo sea la indolencia o un retrato del dolor que me produce tu ausencia. La primavera sólo es una cuestión climática para mí y el amor una utopía quijotesca. Vivo en los tiempos en que las negras de cajas de harina para hot cakes dejaron de usar paliacates y en la cabeza lucen ya modernos peinados, pero la cara sonriente de la esclava eficiente es la misma. Son los tiempos en que no se requiere disimular que el dinero vale más que la vida y a nadie le importa que eso le importe a alguien. Son los tiempos en que da lo mismo que exista un Dios o que éste se haya muerto, pues da lo mismo también que nosotros existamos o no. No es amargura, sólo cansancio en indolencia, los cuales nacen en mí por tu ausencia.
Etiquetas:
actualidad,
ausencia,
hoy,
pensamiento,
reflexión,
reflexiones,
tiempo actual,
tiempos modernos
martes, 17 de marzo de 2009
Omisión
La mesa bien puesta y el vaso a medio llenar o medio vaciado, y no es gracioso. El eco retumba como sepultura al cerrarse y el horizonte, aunque luminoso, no parece prometedor. Una princesa y un enano me recuerdan que me he comportado como santo, como pecador y como hijo pródigo. Mi última acción fue el adulterio para con mis principios y la inocencia perdida de mi fe. Ya no sé qué sigue, sólo espero ya no preocuparme tanto. Me recuerdo con el fango del ridículo hasta el cuello compadeciendo a la diva que se descubrió vieja el día de su cumpleaños. Por un lado me hundía y por el otro seguí viendo a todos por encima del hombro. Y sigo sin creer que nadie puede ser juez de sus semejantes. Fui el blanco rosado de muchas flechas de desprecio, pero yo también disparé bastantes de esas. Como Lucifer caí de la gracia de mis seres queridos y eso jamás lo he podido recuperar. Lo malo es que si comenzara de nuevo es muy probable que todo terminara igual. Lo único que espero ya es que cuando la muerte me lleve a su jardín no tenga yo remordimientos por las cosas que omití.
Etiquetas:
en retrospectiva,
juzgar,
omisión,
pasado,
pensamientos,
reflexión
Suscribirse a:
Entradas (Atom)