domingo, 9 de agosto de 2009

Crónica de una no-boda

Había un valet parking que bailaba a las siete el lago de los cisnes mientras castañeaba con los dientes el cascanueces. Corriendo hacia el altar iba la novia ciega, conocida como ‘la novia que no veía’, pero su prometido jamás llegó a la ceremonia, pues estaba en altamar buscando alguna ballena que fuera vacía. “Leven anclas”, decía el marinero prometido, “leven anclas” y su grumete, un mozalbete regordete, comía anclas de rana, sacadas de ranacerontes que solían vivir cuando el Sáhara era un gran océano. El ajuar juar juar de la novia que no veía consistía de muchos y muy finos regalos: costosas costillas de la costa, fragancias que la gente usa para fugar el olfato, ventajosas ventanas veteadas y otras curiosidades importadas. Entre los invitados había austeros astronautas australianos, banqueros argentinos que tenían sus bancos en el Río de la plata, -pero que en la boda se la bancaban en una sola silla de arcilla (seguro que creíste que en un banquillo)-, eunucos enanos enamorados, modosos modistas marroquís (en realidad eran mauritanos), olvidadizos oligarcas adictos al aceite de oliva, Popeye, un rebosante de vida Lázaro que lazaba lazarillos, presuntuosos presidentes de naciones esclavizadas que se presumen libres, sicofantes vestidos de elefantes, pedicuristas pedófilos pervertidos (cuyos lugares favoritos eran las zapaterías chinas o japonesas, suelo confundir los ojos y las cortinas rasgadas) y una princesa persa que perseguía persistente a parsimoniosas personas. Pero te digo de nuevo que comer huevo no es un juego y también que la boda de la novia que no veía no pudo ser. El Obispo vestido de abeja iba avispado a oficiar la misa, y en lo que esperaba dejaba, asqueado, que los fieles desgastaran con oscuros ósculos sus anillos vaticanos de oro que tenía en los dedos de las manos. Esa fue una no boda. Jamás se supo si el prometido encontró siquiera a calcetines o a medias a una ballena vacía, pues nunca más se le volvió a ver.

sábado, 8 de agosto de 2009

Tan ajeno

Con la cultura en el culo (donde muchos creen que debe estar), las sombras flotan sin huella y sin sentido. Todo prefabricado. En serie, no bromeo, a distintas medidas, pero los mismos patrones y ellos, casi todos esclavos, que se creen muy libres. La rebeldía domada, empaquetada, emparentada y apadrinada. La crítica sólo sirve para hablar de intrascendentes series de televisión. Amarrados al tiempo, la moda y la productividad. Sedientos de necesidades creadas. Las mismas opiniones de sus líderes, sólo se cuestionan qué regalar en navidad y en san Valentín. Miran al extraño como si éste fuera de otro mundo, ese extraño que siguiéndoles la corriente les dice: “mi reino no es de este mundo”, que inmundo. Hoy probablemente lo clavarían en una antena que sirviera para transmitir futbol. Y ahora sí somos uno, haciéndonos creer que somos únicos. Todo empaquetado, comunicaciones al alcance de la mano, para ya no decir nada diciéndolo todo. Porque no participas dicen que te sientes patológicamente superior. El pato Donald en el mundo de las matemáticas tenía más razón. Sé que el Reino no es de este mundo, pero entonces no tengo ni idea de dónde puede estar. No veo señales ni rutas que me lleven a él. Me siento también extraño en el lugar donde nací y no soy profeta ni en el extranjero.

lunes, 3 de agosto de 2009

Revelaciones postreras sin postre

Anoche tuve una revelación: no hay revelaciones desde que existió el último profeta de la antigüedad, entonces Dios colgó el auricular. De esos tiempos para acá sólo han surgido magos, encantadores de serpientes, estrellas pop y falsos profetas de probeta. No more Ho ho ho! Holy men! Ya no hay comunicación directa con Dios, no de dos vías al menos, los sueños son sólo sueños. Y yo ayer todo el día dopado con videojuegos, dejé los libros de lado y caí en el atractivo ensueño de los coach potatoes, papa patata potatoe. Lejos, muy lejos del Vaticano y de la baticueva. El opio es sustituido por chips y muñequitos que buscan algo y matan en la pantalla plana. La semana promete dureza y falta de corazón. Los engranes deben demostrar que todavía tienen dientes y los dentistas trabajan de taxistas. A darle que es mole de olla. Cinco días difíciles por delante, ni mo'o por eso pagan. Seguiré siendo el mercenario con ética. El Mundo, undo, está cambiando drásticamente, se acerca un nuevo orden y yo no quiero profetizar nada en este apocalipsis psicalíptico que cae como elipse dipsómana. Lunes, lunes. Monday Monday, Mande, Mandela, Mandala.

viernes, 31 de julio de 2009

De vuelta

De vuelta al silencio, al agujero blanco. Al vacío, a la banda de los niños perdidos, a la culpa injusta, al olvido y al vacío, a la desesperanza, a ser un quijote sin cruzada y un dolorido sin causa ni cruz; a leer sin parar y sin volverme lo suficientemente loco para no acordarme. De vuelta a imaginar lo que nunca será, pero ahora lo imaginaré sin ti. De vuelta a escribir palabras con fantasmas, a soñar recuerdos ficticios, a caminar sin sentido, a observar sin involucrarme, a ser el testigo indiferente que colgó de nuevo su protagonismo en una pared. De vuelta al descuido y a la respiración mecánica, a mendigar minutos entre los amigos. Como Sansón saliendo sin ojos de la peluquería, tratando de recordar qué tan brillante es el sol. De vuelta a frecuentar a las hermanas de la caridad, a acariciar el aire, a pagar impuestos existenciales y a dormir de más. De espaldas a todo, de vuelta a la nada.

lunes, 27 de julio de 2009

Esa voz interna...

Niños no jueguen con fuego si les da miedo el ardor. No se vale escribir cosas lindas, poemas y pensamientos, si no acompañan las palabras con acciones. No olviden a los fariseos. Tampoco crean que algo es para siempre, porque siempre y nunca son conceptos que nos sobrepasan. No apuesten contra el tiempo, porque el tiempo siempre gana. No crean que porque se les rompe el corazón ya no pueden vivir, ni crean que una sola persona puede ser el centro del universo. No prolonguen las tristezas más allá del momento de reconstrucción. La tristeza perpetua es un desperdicio de vida. Todo momento es buen momento para recomenzar. No es correcto rogar. Esfuércense hasta los límites que impone la dignidad, ir más allá no es lindo. Nadie que consideren especial les debe resultar nocivo. Y si les bofetean una mejilla, lo mejor es ignorar, tomar las maletas e irse, total... el mundo está lleno de gente.

domingo, 26 de julio de 2009

Despertador

¿Soy para ti una misteriosa figura demasiado alejada de mi propia realidad? Tu concepto de mi persona es pura fantasía, robada una noche del país de las maravillas. Pones en mi boca palabras que jamás pronuncié, aseguras mi existencia y yo ni siquiera estoy seguro de existir. Confundes la gloria con mi deshonor y el paso del tiempo con lo eterno. Soy tan sencillo y me haces tan complejo. Crees que mi desprecio es amor… todo eso me tiene sin cuidado. ¿Por qué mejor no despiertas de tu sueño? Bórrame por completo de tu panorama. Te lo digo porque he pasado ya por ese camino y te garantizo que conduce a la nada. Es mejor que persigas al viento, que intentes atrapar las sombras, que hagas dibujos con el humo y que trates de tatuar las olas. Despierta por tu propia voluntad, pues si dejas esa tarea en mis manos realmente te dolerá más, y lo peor de todo es que a mí también.

jueves, 16 de julio de 2009

¿Apocalipsis? ¿A poco?

Todo sindicalizado, pero los sindicatos ven por los intereses supremos y los de abajo, al carajo. Todo agrupado, todo en conjunto, grupos y organizaciones. Adiós a la independencia real. Uh uhhhhh. Arrodillados ante la tecnología y las efímeras maravillas de marras. Las 70 vacas flacas en el nuevo sueño del faraón, quien trata de mantener su insomnio dopado en pantallas planas. Shirley Temple no fue por siempre niña, y Michael Jackson menos; nadie lo logra, por eso Nunca Jamás se llama así. El último cierra la puerta, pero el problema es cuando se olvida que hay que cerrarla DESPUÉS de salir. Azotes de puertas y 20 latigazos más al pobre chico de la cruz. Apocalipsis ¿a poco? Suficiente tengo con mis propias faltas como para hacerme cargo de lo que tú perdiste. No es el fin, siempre ha habido épocas así… está en los libros. Las ratitas en su laberinto tampoco encuentran la salida. Uno no puede ser lo que no es, no importa que tan bien le ajuste a uno el traje de piel de oveja, y aunque me he forzado a encajar, nunca lo he logrado. El dinero plástico a la alza. Todo es virtual, hasta el amor (aunque creo que éste siempre lo fue). Y vendrán revoluciones, cambios, pero al final todo se repetirá. Ahora somos muchos, demasiados, extremadamente juntos, pero islas al fin y al cabo. La frase que se me tatuó en la memoria: “para sobrevivir: yo no te pelo, tú no me pelas, y ya está”.