jueves, 24 de septiembre de 2009
Generaciones
miércoles, 1 de octubre de 2008
Sin garantías
En momentos que obligan a la verdad, con sentimientos que no se pueden ocultar, llegó la hora de dejar de lado los disfraces y mostrar el rostro para entregar el alma. Si te dije que te amo es porque es cierto, sin ti no concibo que exista un cielo. Contigo podría enfrentar a un ejercito de demonios, a tu lado es menos lo que ignoro y más lo que entiendo. El universo dejó de girar a mi alrededor cuando te conocí, desde entonces hasta en invierno hay calor. En tu ausencia cada segundo sabe a eternidad. No puedo evitar el pensamiento de que yo te necesito más que tú a mí. ¿Qué es lo que me falta por hacer para alcanzar lo que más quiero? Cada latido me trae un recuerdo, de ti. Cada estrella me dice tu nombre. No hay ningún consuelo contigo tan lejos. No hay mayor misterio que lo que oculta la luna. Mis palabras vuelan en pos de ti, y mis pensamientos ya no me pertenecen. El destino y la justicia dictaminan que cada uno tiene lo que se merece. ¿Qué tanto me hace falta hacer? ¿Cómo puedo alcanzarte y convencerte? Lo que siento por ti es real, aunque no pueda garantizarlo para siempre.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
El parque
Ignoro cuántos primeros pasos se han dado aquí, cuántos niños hicieron sus primeros descubrimientos y cuántos ancianos han dado sus últimos pasos; cuántos enamorados descubrieron en este sitio el universo que se abre con el primer beso. Cuántos recuerdos se forjaron aquí y cuántos momentos que la gente preferiría olvidar. A pesar de todos los recuerdos que se crean en este parque, a pesar de que si me esforzara un poquito podría llenar hojas y hojas de mis memorias, realmente en este lugar siempre me acuerdo de ti. Sé que aquí te dije que te amo, nada original pues en este lugar muchos habrían dicho lo mismo. Sé que aquí sentí más de tres veces que era la última vez que te vería, y sin embargo nos volvimos a ver. Recuerdo la vez del taxi, con tus cajas, recuerdo también la vez que dijiste que lo nuestro carecía de futuro (quizá no en esas palabras, pero así lo entendí), recuerdo cuando dijiste que esperabas un hijo y la primera vez que lo vi. Recuerdo que aquí solucionamos una de nuestras mayores diferencias. Recuerdo haber sentido aquí mismo que mi sombrero de trucos estaba ya vacío y que también se me habían acabado los ases en la manga. Cuando más sentía eso, sin habértelo mencionado, tú me dijiste lo contrario. Lamento decir que si alguna vez hubo aquí un beso, lo he olvidado. Siento a este sitio como el lugar de los adioses y de los holas; de abrazos y de lágrimas, de noticias que podían construir monumentos de esperanza en el alma y de frases que los destruían hasta sus cimientos sin dejar siquiera ruinas. Hoy quise venir sin esperar encontrarte, pero de todas maneras te encuentro. Tengo la sospecha de que si algún día pierdo la memoria, no podré perder esos recuerdos.