Cada día me sorprende, no por lo novedoso sino porque sigo aquí. Lo soporto con resignación bíblica. Ya soy demasiado viejo como para creer en esperanzas e ilusiones, para tratar de cambiar el mundo, imposible de ser cambiado, agonizante sin remedio. Estoy aquí pagando facturas de mis antepasados, y sin poder liquidarlas para los que me siguen. Pero soy demasiado joven como para aceptar la derrota, para declarar el fracaso total ante las circunstancias, aunque no pueda hacer mucho. Mi felicidad es muy pasajera y hasta me temo que artificial, eso me disgusta. Quisiera creer en algo, en un algo que no terminara traicionándome o que no acabara antes de que los hielos se terminen de derretir. Pido demasiado, pero lo necesito. No me puedo rendir, eso sería traicionar al futuro, pero ya no sé cómo luchar y ya no estoy seguro de contra qué luchar. Busco respuestas en el pasado, pero voltear hacia atrás está perjudicándome el cuello. Quiero dejar de quejarme, pero no puedo. Ahora todo plástico y neón. Ya ni conviene soñar. Quiero la ruta de la libertad. Soy un desconocido para mí y tú, tú sólo eres alguien más.
Mostrando entradas con la etiqueta hoy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hoy. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de septiembre de 2009
Hoy
Etiquetas:
a la mitad de la vida,
Breve divagación existencial,
futuro,
hoy,
pensamientos,
reflexión,
vida
martes, 7 de julio de 2009
Tiempos modernos
Aparecen de nuevo palabras. Pudiera tratarse de otra carta destinada no ser entregada o bien otro intento de poema que termina en fracaso. Quizá sólo sea la indolencia o un retrato del dolor que me produce tu ausencia. La primavera sólo es una cuestión climática para mí y el amor una utopía quijotesca. Vivo en los tiempos en que las negras de cajas de harina para hot cakes dejaron de usar paliacates y en la cabeza lucen ya modernos peinados, pero la cara sonriente de la esclava eficiente es la misma. Son los tiempos en que no se requiere disimular que el dinero vale más que la vida y a nadie le importa que eso le importe a alguien. Son los tiempos en que da lo mismo que exista un Dios o que éste se haya muerto, pues da lo mismo también que nosotros existamos o no. No es amargura, sólo cansancio en indolencia, los cuales nacen en mí por tu ausencia.
Etiquetas:
actualidad,
ausencia,
hoy,
pensamiento,
reflexión,
reflexiones,
tiempo actual,
tiempos modernos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)