La ancianita con su hija no tan vieja, ésta llevando el paso bien aprendido de aquella. Con sus alas bien cortadas al paso de los años, desde el día en que intentó volar un poco; ahora no tiene más objetivo en la vida que envejecer con su ancianita madre. El bebedor de martes a domingo, quien para curar la resaca decide beber también los lunes, soñó un día que volaba, pero por fortuna descubrió oportunamente que le teme a las alturas. El puntual hombre de 9 am a 7 pm, que por lo regular se quedaba trabajando hasta las 10:45 pm, recibe de la empresa una placa de latón con su nombre, en agradecimiento a sus 35 años de estar plantado en el mismo lugar, viendo desfilar como directores a los parientes del dueño. El policía con un balazo en el ojo, lanzó su último suspiro interrogante hacia el mar de las dudas, en su botella iba flotando el mensaje de “’qué hice mal si hice lo que me dijeron que hiciera?” Su comandante sólo se encogió de hombros tras el deceso, mientras se guardaba el corrompido dinero en el bolsillo y elegía tranquilamente al sucesor del muerto. El chico de secundaria, de esforzadas calificaciones perfectas, no pudo soportar un siete en recreo ni que su pretendida Julieta le dijera que no. Llegó a casa cabizbajo y esperó a que mamá se fuera al mercado, luego de quitarse el cinturón, con él de una viga quedó colgado, por última vez. Y sin embargo el mundo no es tan feo.
lunes, 25 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
Antes de la medianoche
En el mismo mundo en donde se suelen buscar salvaciones, la mayoría duda poseer un alma. Las princesas pasajeras ven pasar a las víctimas de la época, negando rotundamente ser parte de ellas. Se persiguen muchas cosas inútiles, al mismo tiempo que se es cobarde para buscar el valor. De rodillas ante el latón, la luna es ignorada y a ti te recomendaría que fueras ya cambiando tu disfraz, antes de que llegue la media noche, antes de que el día sea entero. El tiempo ya no avanza, muere, y muchos han olvidado el por qué vivir. El último profeta se tiró a las vías del tren ayer, y su boleto no cubría el retorno. Ahora estamos solos y nos duele ver que sea así, porque ya no hay nada que decir; poco podremos hacer antes de la media noche, antes de que el día sea entierro.
miércoles, 20 de mayo de 2009
La historia que no quiero contar
Ahora me pasa lo contrario. Tengo personajes de sobra pero la única historia que se me ocurre es la que no quiero contar. Tengo a la mujer que quiso independizarse y poner un negocio; puso el café en mal lugar, y pese a que no es fea y usa ropa entallada, los clientes no llegan. Pero hasta allí, no puedo contar más porque sólo pienso en ti y en lo que pudimos haber hecho mal. Tengo al anciano que el día del trabajo se enteró que su presente es tan aburrido como el resto de los días de su anquilosada vida. Tomó sus bolsas y salió de compras, pero al intentar cruzar la calle hacia el supermercado, lo atropelló una joven con toda la esperanza por delante. No puedo desarrollar nada más, sólo me acuerdo que los buenos momentos que viví contigo eclipsan a los pocos instantes amargos, aunque me bastó una palabra para acabar con todo. Tengo al afortunado hombre opulento que se divertía vistiéndose mal y baratamente para entrar así a tiendas ‘exclusivas’ y provocar que lo maltrataran; después, mostrando su verdadera identidad, creía dar una buena lección a aquellos que se dejan llevar por las apariencias. Hasta allí, no se me ocurre nada más, pues me pregunto si eres tú a la que verdaderamente amé, ¿por qué no resultó lo nuestro? Tengo a la mujer fea que logró casarse con el hombre de sus sueños y que convenció a éste que ella era lo mismo para él, pero cómo puedo escribir esta historia si tú y yo fracasamos tras mis esfuerzos y a pesar de los tuyos. Es por eso que tengo un desperdicio de personajes y ninguna historia que contar, excepto aquella que no quiero.
martes, 19 de mayo de 2009
El infierno según yo
Dante impuso su propio infierno y a todos nos gustó; por eso lo aceptamos tal como él lo ideo. Me pregunto si yo, de haber tenido el ingenio de Dante, y claro, si él no hubiese escrito la Divina Comedia antes (o si la hubiese escrito, pero por una inseguridad crónica jamás la hubiera mostrado a nadie), el concepto de infierno sería otro. Quizá sería el de una oficina con parpadeante luz fría y blancas paredes, atestada de papeles y sin ventanas. Llena de contadores, sólo hombres. O podría ser una escuela eterna, en la que uno tuviese además que pagar, y en la que cada mes se realizaran exámenes y controles de lectura de típicos libros de texto, tan aburridos como por lo general lo son también los compañeros de viaje que nos tocan en un avión. Aunque el peor infierno de todos, para mí, es precisamente un viaje perpetuo en avión de clase turista, que hiciera escala de 14 horas en un aeropuerto, por cada 14 horas de vuelo. Pero que fueran de esos aviones cuyos asientos parecen haber sido diseñados para tiranosaurios rex enanos, sin colas y sin piernas; en los que se siente como si el respaldo que tienes enfrente quedara justo a tus espaldas (no es un imposible, viaja en uno de ellos y lo verás). Esos aviones cuyos baños son tan pequeños que al desechar algo ahí tienes que salir porque no hay lugar para los dos. En fin, si yo hubiera sido Dante, mi falta de imaginación me hubiera limitado a pintar el infierno como acabo de hacerlo, y de comedia no tendría nada.
Etiquetas:
clases,
contadores,
Dante,
Divina comedia,
el infierno a mi manera,
El infierno según yo,
escalas,
escuelas,
exámenes,
oficina,
vuelos
viernes, 15 de mayo de 2009
Sólo amigos
Puede que al olvidar la mente encuentre un alivio. Puede que sólo las aves nacieron para volar. Yo por más que vuelo sobre infinitos abismos, de mi pensamiento no te he podido borrar. Naufragando por siete mares furiosos, en espera del rescate anhelado, debo confesar que es curioso, que sin ti no llegue a ningún lado. ¿Qué caso tiene enterrar lo que está vivo? ¿Cómo puedo conformarme sólo con tu amistad? La verdad es dura y a veces duele, pero no hay peor pena que la de aquél que de todo se arrepiente.
Etiquetas:
anhelo,
arriesgarse,
buscar,
búsqueda,
el que no arriesga no gana,
enamorado,
enamorarse,
espera,
riesgo,
sólo amigos
lunes, 11 de mayo de 2009
Costumbre
¿Qué hay detrás de esas gruesas cortinas? ¿Será el motivo de esos golpes que intentas ocultar? ¿Por qué te acostumbraste a decir mentiras? ¡Que tus heridas son por no saber caminar! Tu idea apache del amor dista mucho de la mía. Tu relación perfecta sería con el Marqués de Sade. Entiendo que no todos podemos pensar de la misma forma, pero me confunden tus nociones del bien y del mal. Lo más absurdo es que no pareces disfrutarlo, pareces querer escapar de un laberinto que tiene odiosos minotauros en cada puerta. Tampoco das la impresión de querer solucionarlo, ¿acaso crees que la única salida es estando muerta? La violencia es tu pan de cada día, la sonrisa sólo un recuerdo remoto en tu rostro. Lamento decirte esto una y otra vez, pero parece que esperas que alguien te lo revele todo. Aunque no digas lo que sucede en tu casa, debo decirte que es fácil de adivinar; lo que es difícil, rayando en lo imposible, es comprender que entiendes por amor.
Etiquetas:
amor,
costumbre,
definición,
lamentar,
lamento,
quejas,
rutina,
solución,
soluciones,
violencia
domingo, 10 de mayo de 2009
Alabanzas
Saturado de alabanzas a la juventud, ese tesoro que se sólo se valora una vez que lo hemos agotado. Alabanzas a la belleza, ese don que justo en el momento en que más lo aprecias, se escapa como un ladrón llevándose consigo lo vano de tu corazón. Alabanzas al dinero, que entre más se tiene más se quiere y más desvelos produce. Alabanzas a la venganza que por mera justificación solemos llamar justicia. Alabanzas a la poesía comercial que sólo conmueve cuando vende y que se disfruta mejor en grupo. Alabanzas a la seguridad y a la rutina que encadenan tu libertad y te libra de pasar fríos y de contemplar a la luna. Alabanzas a ese Dios en altares de oro del cual esperas misericordia, que no tienes ni siquiera contigo mismo. En cambio yo, en vez de todas las alabanzas comunes sólo quiero agradecer al destino el haberte conocido.
Etiquetas:
alabanzas,
cómo veo el mundo,
divagaciones,
perspectiva,
visión del mundo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)