En la extraña prisa que oprime las entrañas de las mayorías se alcanza a percibir la distorsionada podredumbre de quien se toma su tiempo para todo. Miles de opciones que se resumen en una sola es lo único que veo por aquí, dudo que sea lo correcto, aunque todos me digan que está bien. El imbécil que se cree rey sin dejar de ser una insignificante sombra de unos cuantos números. El dinero no lo es todo, pero no puedes hacer mucho sin él, y esa es una condena constante en este mundo. Érase una vez un extraño pollo con complejo de pavo, que terminó siendo el plato fuerte de una poco opulenta cena de Navidad. Extraño pollo sin duda, pues se negaba a cacaraquear. Puedes comprar 507 cursos de superación personal para aprender a ser lo que debes ser o puedes encontrar tú mismo lo que está en el fondo de tu abismo. Después de todo ¿a quién le importa en realidad? Tarde o temprano todos tenemos que morir, entonces de qué nos preocupamos. La res destazada jamás quiso morir de forma tan aparatosa, pero al final ella fue la única que no se enteró de su final. No odio el dinero, sólo me molesta la manera en que lo consigo. Hay que tener cuidado de no llamar hermano a nadie, un franciscano me dijo alguna vez que las palabras son efímeras y que la mayoría de las veces se usan para disfrazar acciones. El sol se pudre día a día, mientras tu vida se diluye en trabajos que apestan a ambiciones frustradas y a explotación sin sentido. ¿Por qué debemos pagar por lo que no queremos y por los pecados ajenos? Ningún gurú tiene la respuesta. Hay bufones cuya idiotez los convierte en menos de lo que eran. La moneda está en el aire y tus frases viajan con ella. No hay ninguna razón cuando se persiguen utopías, el tren va demasiado aprisa como para poder saltar de él. Cobarde, dicen, es el que se suicida, aunque creo que se requiere mucho valor para hacerlo. El mundo está tapizado de paradojas. Muchas religiones de dónde escoger y muchas marcas de mermelada de fresa. Las revoluciones siempre terminan siendo tres veces peor que lo que derrocaron. Sí, paradojas y verdades relativas, extraña supercarretera a la perdición. Todos seremos juzgados por lo que escribimos, lo siento, ahora no puedo escribir otra cosa, sólo espero que la sentencia no sea tan severa.
domingo, 12 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
Gajes desgajados del oficio
El mastodóntico amo saca a pasear a su miniatúrico perro, pues no hay mucho lugar en el microscópico departamento del vertiginoso piso 40. Yo los observo tratando de evadirme del momento mientras soy observado ávidamente por un grupo de corruptibles policías. Las cocodrílicas lágrimas brotan de tus precámbricos ojos mientras desclasadamente dices adiós al que indiscriminadamente llamabas amor. Tu ártica sangre fluye por tu raquítico cuerpo, que ahora tiene una primitiva función pero extraordinariamente exclusiva para unas nóveles manos, de alguien que perjuramente jura ser sincronizadamente sincero. Ese alguien que avariciosamente posee tu latídico corazón (y mucho más). Obnubiladamente por la luz incandescente te digo adiós deseándote suerte. Y cuando con parsimonia te alejas los agentes sagaces se acercan sigilosamente a mí para sacarme el dificultoso dinero por haber aparcado puercamente el auto en un lugar estrictamente prohibido. Son gajes desgajados del oficio.
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Esos bloqueos y esas renuncias
Es probable que haya llegado el momento de renunciar a plasmar en palabras mis pensamientos. Eso se siente siempre que no se tiene nada que decir. La inspiración llega de sorpresa y antes de que me dicte algo digno, se escapa furtivamente y a lo lejos me lanza carcajadas. Es como un ladrón escapista bromista. Hace poco me vi buscando inspiración en mis escritos viejos, esa acción es una lápida para la creatividad. Como el ser que se alimenta de cadáveres o el ex-presidente que contempla sus irrecuperables glorias; aunque yo cadáveres mejor de lejos y glorias sólo las de oblea. El alcohol y algunas sustancias sólo me inspiran pereza o un idiotismo imposible de plasmar en papel (como no sea en papel higiénico). Traté de buscar respuestas en la historia y sólo descubrí que el presente es la misma confusión perpetua. El tiempo es un perpetuo eco de momentos. Es curioso que cuando pensé que podría ser bueno en algo, ese algo se me niega repentinamente para transformarse en otra sombra. Ya no tengo ánimos para descifrar el código, para esclarecer la confusión, retratar la realidad, mofarme del humorismo involuntario, atrapar la poesía o lograr la permanencia. Por eso pondré el piloto automático y me relajaré por lo que resta del viaje. Supongo que era de esperarse en este mundo de lo finito. Pensar en otra cosa es mera soberbia.
martes, 7 de julio de 2009
Tiempos modernos
Aparecen de nuevo palabras. Pudiera tratarse de otra carta destinada no ser entregada o bien otro intento de poema que termina en fracaso. Quizá sólo sea la indolencia o un retrato del dolor que me produce tu ausencia. La primavera sólo es una cuestión climática para mí y el amor una utopía quijotesca. Vivo en los tiempos en que las negras de cajas de harina para hot cakes dejaron de usar paliacates y en la cabeza lucen ya modernos peinados, pero la cara sonriente de la esclava eficiente es la misma. Son los tiempos en que no se requiere disimular que el dinero vale más que la vida y a nadie le importa que eso le importe a alguien. Son los tiempos en que da lo mismo que exista un Dios o que éste se haya muerto, pues da lo mismo también que nosotros existamos o no. No es amargura, sólo cansancio en indolencia, los cuales nacen en mí por tu ausencia.
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viernes, 3 de julio de 2009
Conceptos sobre la vida
“La vida empieza cada día”, me dijo un viejo de 80 y pico de años, los cuales sin embargo le picaban como si estuviera dentro de un saco donde se celebrase la convención internacional de circos de pulgas, “lástima que eso suele descubrirse a estas alturas”. Es curioso que haya tantos escritos sobre la vida y ninguno de ellos proporcione LA definición exacta que nos sirva a todos. La fórmula universal dada en dos tablas grabadas por algún ser divino. Ni siquiera me estoy metiendo a hablar sobre la pérdida de tiempo que representan los libros que pretenden decirnos cómo vivir la vida. Superación personal que se venden en tirajes de miles. Lo que es muy probable es que cada quien hablará de cómo le fue o cómo quiere que le vaya en la existencia, no hay gran ciencia; no nos hablarán de lo que es en sí misma la vida. “Mi corazón”, dice el enamorado desdichado, “mis latidos eran ella, y ella se llevó todo, como quien se lleva las flores de una mesa de restaurante durante la noche”. El enamorado marcando el paso ya sin ritmo de sus latidos. Eso era la vida… pero para él. “Vivir es amar a los demás”, es la frase de la mujer servicial que llama amor al intercambio de ciertas satisfacciones fisiológicas por dinero. Y cuando me lo dijo noté cierta ironía en su voz. “Vivir es llenar como sea ese espacio, a veces es largo y otras corto, que existe entre el nacimiento y la muerte”, dijo el pesimista realista en su mínima razón maximizada. “Esto no es vida”, dijo aquel que una mañana se descubrió haciendo un trabajo que no le agradaba, viviendo con una esposa que no quería y enfermando por unos hijos que le preocupaban Y sin embargo respiraba. Puede que para alguien la vida sea el arrancar puntualmente hojas al calendario, para otro sea el cumplimiento de las labores para cobrar el salario periódico. Unos creen que es tener hijos y ayudarlos a crecer. Otros consideran que la vida no vale sin la admiración de los demás. Quizás sea la sala de espera para poder ser admitidos en la siguiente sala de espera. Un escritor* dijo que la vida es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten. Yo por darme aires de grandeza, que se desinflarían como los globos a la mañana, diría que la vida es una tragicomedia, pero la verdad yo tampoco sé qué es la vida.
*Horace Walpol.
*Horace Walpol.
lunes, 29 de junio de 2009
Ociosidad y agradecimiento
Disparates lanzados al azar, que tienen tanto poder como las pedradas que desde una barranca arroja un famélico enano al sol. Su única finalidad es matar el tiempo de la espera, mientras llega a suceder algo, lo que sea. Ríos de tinta desbordados en garabatos, sin ningún sentido, viles intentos para matar el tiempo. No hay frases sublimes, no hay datos interesantes ni exposición de sentimientos sinceros; es la belleza de una rosa seca y rota, abandonada en el rincón del desprecio. Absurdos como el vagón de tren sin paredes ni techo, oxidándose por culpa de la indiscriminante lluvia y calentándose con el popular sol. El sol de nuevo, y sin embargo es de noche. El reloj avanza, pero nunca tan rápido como cuando estoy con ella. La mente sigue fabricando tonterías y recuerda a Gary Cooper enseñando a Picasso cómo disparar un revólver. Llevo ya varios renglones sin decir realmente nada, la tinta se me acaba y la libreta, de la inmensa infamia dolorosa, también. Me asusta enfrentarme a la nueva libreta, ¿qué tendré yo para ella? Espero regresar al mundo de los cuentos, al de las pinturas urbanas instantáneas, a los matices de palabras. Me sobran personajes, pero me faltan historias. Se me acaba la hoja y me sobra tiempo, demasiado tiempo.
*
Y este blog llegó a las 10,000 vistas, demasiadas para letras que sólo han visto a lo más dos pares de ojos en su forma original. Gracias a quien lo ha leído y a quien lo sigue leyendo. Como dije no es una autobiografía, pero hay muchas cosas que he vivido en persona. Debe ser que de esas diezmil quizás muchas visitas hayan sido personas que han llegado buscando otra cosa, y yéndose sin encontrarla. Las etiquetas "sexo", "sexo en un bar", "pornografía" y "OVNI", son bastante truculentas, pero de eso he hablado. A nadie he engañado. Ahora me da más por leer que por escribir. Sigo sacando cosas del viejo baúl para ponerlas aquí (confieso que la breve historia del encuentro cercano fue escrita el mismo día en que la subí, pero eso no es común. Cuando me da por escribir algo, va a dar al sitio de la señorita Elania. En fin, sólo quiero agradecer a quienes han leído, y a quienes siguen leyendo; y muchas más gracias para quienes han dejado sus comentarios. Diezmil es mucho para una botella que flota en el oceáno de la electrónica.
viernes, 26 de junio de 2009
Encuentro cercano del tercer tipo
Sergio del Muro López-un supuesto cirujano plástico mexicano que se había ido a los EEUU a buscar fortuna- y Barney Hill -en ese entonces alcalde del condado de San Miguelito, California- se encontraban cerca del río Crucitas, de esa localidad, la noche del 10 de octubre de 2008, cuando interrumpieron abruptamente la conversación que mantenían al ver cómo cerca de ellos aterrizaba un objeto brillante en forma de salchicha vienesa de 7.55 metros de largo. Mientras Sergio y Barney comentaban las diversas connotaciones que el objeto despertó en sus imaginaciones, del interior de éste salieron, avanzando hacia donde estaban ellos, cuatro criaturas de 75 centímetros de altura cada una. “No caminaban, flotaban, y pensé en mi disfraz de Blancanieves cuando los vi, pero faltaban tres y no llevaban gorritos”, dijo Sergio en su primera declaración después del suceso. Ambos coincidieron en que los extraños seres carecían de cuello, que eran de color azul verdoso, que de sus brazos se desprendían espinas, que sus extremidades inferiores parecían ‘monociclos cuadrados’, agregando que probablemente por todas estas causas, o por algunas de ellas, ellos no se sintieron apenados de sus propias desnudeces. Barney dijo que se desmayó de inmediato y Sergio se abstrajo en sus propias ideas, pensando en lo lucrativo que resultaría si convencía a las criaturas de llevar con él un tratamiento de rejuvenecimiento. Uno de los extraños entes tomó de la mano a Sergio y lo condujo flotando al interior del OVNI. Una vez dentro, Sergio notó con sorpresa que su compañero, aún desvanecido, yacía desnudo en el centro de un salón oval. Los dos empezaron a ser examinados por una esfera que flotaba y que se asemejaba a un “ojo de cíclope con conjuntivitis”. Sergio dijo que el ojo parpadeaba cada vez que miraba los rubios cabellos de Barney. Ninguno supo cuánto tiempo transcurrió durante tal examen, pero de repente ambos hombres salieron flotando de la nave y fueron depositados en un arbusto. Fue entonces que Sergio también perdió el conocimiento. Cerca de la madrugada del 12 de octubre los dos hombres fueron encontrados desnudos y dormidos a orillas del río Crucitas por el alguacil de la localidad. No había rastros de sus ropas, de sus pertenencias… ni del OVNI. Tras algunas dudas, y mientras consumían una considerable cantidad de la dotación de Whisky que el alguacil guardaba en su oficina para casos de emergencia, Sergio y Barney realizaron su declaración. Ninguno de los dos quiso someterse a hipnosis para que se obtuvieran más detalles de su extraordinaria experiencia. “En un principio creí que era un flagrante caso de faltas a la moral”, dijo el representante de la ley, “pero hubo detalles en su historia que me hicieron descartar eso y concentrarme en lo que verdaderamente pasó”. Astutamente el alguacil –un reconocido experto en el fenómeno OVNI- logró armar el originalmente inconexo relato para al menos hacerlo cronológicamente coherente. Durante las declaraciones, el policía se enteró que Sergio era un ilegal en los EEUU. El trámite de deportación de Sergio dio comienzo tan pronto abrieron sus puertas las oficinas correspondientes el lunes 13 de octubre, y fue deportado a México en menos de una semana. Tras la deportación, Barney renunció a su cargo y se fue a vivir a México, al parecer ninguno de ellos volvió a vivir un encuentro cercano del tercer tipo.
(Publicado en la “Enciclopedia universal de los OVNIS”, Volumen 4, páginas 240-265, de Jorge Von Buren. Usted puede cada uno de los 25 volúmenes de esa valiosa enciclopedia por sólo $149.99 USD, más $399.99 USD por gastos de envío, si llama ahora al 1-800-VEO-OVNIS. Recuerde que el costo por llamada es de $42.99 USD el minuto. ¡No espere más! ¡Llame ahora!).
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